PRESBIACUSIA. HIPOACUSIA DEL PACIENTE MAYOR

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Presbiacusia, un problema de la edad agravado por la resignación.

Con la edad e inmersos en esta sociedad tan ruidosa, la deficiencia auditiva en persona mayores es muy frecuente. Se calcula que el 30% de la población mayor presenta trastornos de la audición, lo que supone, por su frecuencia, la tercera afección crónica después de los trastornos de las articulaciones y del corazón y los vasos sanguíneos.

¿Por qué no se le da la justa relevancia que tiene al déficit sensorial del anciano?

  • En las primeras etapas apenas se percibe la disminución de sus capacidades.
  • Tanto el anciano como la familia consideran que perder audición con la edad es algo muy normal.
  • En atención primaria de la salud no existe ningún programa para la detección de la presbiacusia, como en la población infantil, ya que no se le da la importancia que tiene la deprivación auditiva en el paciente mayor.

Hipoacusia en el paciente mayor

La hipoacusia en el mayor está relacionada tanto con factores genéticos como ambientales, otra de sus características intrinsecas es el componente emocional, que afectará en mayor o menor grado las relaciones interpersonales del adulto mayor.

 

TIPOS DE PRESBIACUSIA

Vamos a relacionar, brevemente, los diferentes tipos de presbiacusia:

  • Sensorial: por atrofia del órgano de Corti, según Schuknecht, originada por una disminución de la actividad encimática del oído interno, lo que provoca la muerte de las células ciliadas.
  • Neurológica: pérdida de hasta un 50% de las células y fibras nerviosas en el sistema nervioso central.
  • Metabólica: por alteración en ciertos procesos bioquímicos o biofísicos involucrados en el mecanismo de transducción sonora. Conocida también como presbiacúsia estrial, ya que es la Estría Vascular la encargada del mantenimiento bioquímico de la endolinfa.
  • Mecánica: causada por alteraciones mecánicas en la rampa media de la cóclea, algunas investigaciones han revelado una calcificación en la porción basal de la coclea, provocando la rigidez del sistema.
  • Vascular: por pérdida de pequeños vasos que irrigan el ligamento espiral y la estría vascular.
  • Mixta: cuando existen patologías en más de una estructura coclear.
  • Central: actualmente se habla de presbiacúsia central tratando de dar explicación al pobre desempeño auditivo, aún con adaptación protésica. Estos pacientes muestran un déficit en las habilidades auditivas implicadas en el procesamiento auditivo central del la información

PRESBIACUSIA Y PROCESAMIENTO AUDITIVO. LA REHABILITACIÓN.

En el paciente mayor con pérdida auditiva, el compromiso central auditivo aumenta con la edad, de manera que a los 80 años el 95% de los pacientes que presentan hipoacusia, tienen un componente central que acompaña al trastorno periférico y que la habilidad para comprender el lenguaje disminuye con el avance de la edad (Stach, 1991)

El procesamiento auditivo envuelve, no sólo la percepción de los sonidos, si no algo más importante:

  • cómo identificamos
  • localizamos
  • tenemos atención
  • analizamos
  • memorizamos y recuperamos la información
  • cómo aplicamos el conocimiento para entender mejor el mensaje
  • y cómo integramos y asociamos la información auditiva con estímulos visuales y otros estímulos sensoriales.

Las competencias que nuestro oído necesita para mantener las habilidades conversacionales normales incluyen:

  • sensibilidad auditiva
  • localización auditiva
  • diferenciación sensorial y atención auditiva
  • discriminación auditiva,
  • atención y vigilancia
  • así como analisis y síntesis auditiva.

Por más simple que sea una tarea auditiva, esta involucra aspectos cognitivos, de atención, aprendizaje, memoria y motivación. Lo que en conjunto con el sistema sensorial de la audición permitirá la comprensión del lenguaje.

Un déficit en el procesamiento está presente cuando el paciente no es capaz de hacer uso pleno de una señal escuchada. Otro aspecto importante es la presencia de DPAC (déficit de procesamiento auditivo) en pacientes con alteraciones del SNC (sistema nervioso central) y en mayores presumiblemente debido a cambios neurológicos no patológicos asociados a la edad.

La deprivación auditiva juega un papel importante en estos trastornos, por sus efectos en las vias auditivas y áreas corticales, ocasionando pérdida de neurotransmisores y la degeneración de las células nerviosas.

Hay que tener en cuenta, que la presbiacusia se detecta, en la mayoría de los casos tardíamente, cuando ya han pasado entre 10 a 15 años de la instauración de la hipoacusia. Esto es debido a que muchos de los adultos no son conscientes de su pérdida auditiva, o lo ven, o se lo hacen ver, como un proceso normal de la edad al cual deben acostumbrarse. Y esto retrasa la detección y el abordaje.La deprivación auditiva trae como consecuencia alteraciones químicas a nivel neuronal que afectará a las habilidades auditivas indispensables.

A pesar de los grandes avances tecnológicos alcanzados por los actuales audífonos, seguimos lidiando con la famosa frase “oigo pero no entiendo”, esto nos hace plantearnos el problema de la rehabilitación auditiva del mayor como un trabajo eminentemente multidisciplinar. En él, tanto el audiólogo como el logopeda, tenemos que trabajar estimulando al paciente auditivamente, lo que le ayudará a integrar mejor en su cerebro la información acústica, potenciar al máximo sus habilidades auditivas y sacar el mejor provecho posible se sus prótesis auditivas.

 

Presbiacusia, deterioro en la comunicación.

La presbiacúsia con afectación de las áreas corticales auditivas, deterioro funcional de las vías auditivas eferentes, etc, se asocia, a menudo, a un déficit de los diferentes sistemas de integración cerebral, lo que provocará un déficit “psicosensorial” global. No debe considerarse una enfermedad senil, sino la expresión de la situación normal o fisiológica del aparato auditivo en la edad avanzada, que suele comenzar alrededor de los 60 años.

Las implicaciones que la deficiencia auditiva ocasiona van a modificar la vida en familia y en sociedad de estos ancianos, que tendrán que hacer frente a una serie de problemas psicológicos: la indiferencia progresiva hacia el mundo exterior, y la interpretación lenta de los sonidos del lenguaje.

Esto le va a conducir progresivamente a un deterioro en la comunicación, con el consecuente aislamiento social y una mayor tendencia a la depresión. Pero estos trastornos de la audición pueden mejorarse a través de un diagnóstico y un tratamiento correcto.

La labor del audiólogo protésico es esencial en el tratamiento del paciente mayor. Ayudemos a las personas y a sus familiares a comprender mejor el problema, y pongamos todos los medios para que la calidad de vida de los pacientes mejore.

 

Elena Ramírez Rius.

Técnico Superior en Audiología protésica.

Directora Técnica de Centro Auditivo Cuenca. Valencia.

Profesora y Tutora de Audiología Protésica. Instituto Técnico Profesional Pax.

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